lunes, 21 de enero de 2013

JULIA ORTEGA, escritora




1º ¿Quién es JULIA ORTEGA?

¿Por qué no nos tomamos un café y lo compruebas tú mismo? No, ahora en serio; soy una mujer normal que a veces escribe cosas extraordinarias… Y no, no necesito abuela.

2º ¿Recuerdas cuando te adentraste en el mundo de la literatura?

Por supuesto, fue en 1996 con mi primera novela; hasta entonces pasé muchos años soñando con ser actriz. Por eso considero importante que la gente sepa cuáles son sus talentos y sus límites, porque a menudo soñamos cosas que sólo nos sirven para perder el tiempo. Y el tiempo es lo único que no se recupera.

3º Tu primera novela sale en el 2005 No somos dioses. ¿Cómo recuerdas ese momento en el que ves publicado tu primer libro?

Mmm, maticemos. No somos dioses fue mi primer libro publicado, pero no el primero que escribí. Curiosamente escribí primero Carnaval, pero su extensión me obligó a dejar de lado por un tiempo su publicación y cambiar el orden de las cosas. En cuanto al momento de ver publicado el libro… No sé qué decirte. Verás, coincidió con otro proyecto más grande, maravilloso y ambicioso (al menos para mí en esos días): irme a Londres. Estaba tan centrada en ese viaje que apenas le di importancia a la publicación. Hice bien porque obsesionarse con estos temas es mal negocio.

4º En el 2007 publicas tu segundo libro Carnaval. ¿Un libro sobre difíciles relaciones personales y amor?

No es una mala descripción, ciertamente. Se trata de un triángulo amoroso chica-chico-chica, con una historia muy intrincada de fondo, personajes complejos y situaciones límite. Fue un cóctel que monté a base de todo lo que había visto en el cine, escuchado en las canciones y leído en los libros. En Wattpad está teniendo un éxito tremendo (e insospechado para mí) ahora mismo. Sigo queriéndola mucho, siempre será esa “primera criatura”, con su frescura, su espontaneidad, su condición de ópera prima.


5º Tu último libro salió en 2012, Lealtades enfrentadas. Un libro con todo tipo de ingredientes para que sea atractivo al lector. ¿Cierto?

Quiero creer que sí, que tiene muchos elementos seductores, entre ellos su sensual portada, pero te contaré un secreto: En España somos muy fashion victim. Llega una moda, la que sea, y la seguimos como borregos; todo lo que se aparte de ella ni sirve ni vale la pena ser leído. Pese a todo, me mantengo optimista porque la novela, aunque lentamente, está funcionando bien. Quien la lee queda enamorado de “mis chicas”, y eso es lo que cuenta. Lleva 2 meses en el mercado y hasta ahora lleva 3 reseñas y todas son positivas. No tengo de qué quejarme. Sí, tiene muchos ingredientes favorables, pero también hay algunos desfavorables, no puedo negarlo ni obviarlo, sería muy hipócrita hacerlo. Sin embargo, prefiero pensar siempre en positivo. Es una historia llena de emoción, una lección de vida y de amor. Sí, la homosexualidad femenina juega un papel importante, sin embargo tal y como dije en un post del blog: Es mucho más que “una historia de lesbianas”. Si podemos atraer a un público “lésbico”, pues mira qué bien. Pero yo no quiero etiquetas ni límites. Para mí el amor es un concepto Universal y ponerle puertas al campo me parece una gilipollez, con perdón. Y aunque no es una historia alegre, no acaba mal, al contrario. No tiene un final Disney, pero acaba bien porque la bondad triunfa sobre la maldad, y eso gusta a todo el mundo. De hecho… Casi te digo que ni siquiera podemos hablar de final, porque hay una segunda parte cociéndose a fuego lento, de eso ya te hablo luego.

6º ¿Qué crees que necesita el lector ante una novela?

Para gustos, colores; para gustos, lectores. Si me pides una opinión más personal, te diré que necesito una novela bien escrita, en primer lugar, desde un punto de vista lingüístico; bien narrada, desde un punto de vista literario, y sobre todo: que me llegue al alma. Cada cual necesita lo que necesita, y ahí yo no me meto. No sé si he respondido bien a lo que me preguntabas.

7º ¿Existe la clave del éxito en las novelas o es el lector el que determina su calidad?

Hay dos tipos de novelas: las novelas comerciales o “best-sellers”, destinadas a todo tipo de público; y las “novelas de autor”. Si hay cine “de autor”, pues con más razón también hay una cierta literatura más “seria”, más “profunda”, “sesuda” o como quieras llamarlo. El nombre es lo de menos. Hay una novela que es ligera y vende mucho… y otra novela más comprometida, más densa, con más riqueza lingüística y un uso más delicado del lenguaje, ésta última es la que se lleva los premios gordos (y aquí incluyo el Premio Planeta o el Premio Nobel) y el beneplácito de los críticos. Lo que sí es importante es que el autor tenga muy claro a dónde quiere llegar con su trabajo, para ahorrarse frustraciones. Y también es vital que el autor entienda que un lector en un momento determinado puede querer una historia ligera y cómica; otras prefiere algo que le provoque, que le haga reflexionar, que le mueva a cuestionarse cierto tipo de cosas. Con esto, y para concluir, recomiendo no estigmatizar la novela ligera ni menospreciar la novela sesuda; cada una responde a necesidades diferentes y ambas merecen ser satisfechas.

8º ¿Sobre qué te gusta más escribir?

Soy terrenal, muy realista. Paso de fantasías y cuentos chinos; he leído buenas historias fantásticas, por supuesto, pero son la excepción, no la regla. Me gustan las historias donde las personas llevan la voz cantante, ya sea en este siglo o en cualquier otro. Me gustan las historias que me enseñan cosas sin pretender enseñarme nada. Paso de dogmas y de gente que se empeña en sentar cátedra cuando escribe, sobre todo si escribe ficción. Me gusta la gente rigurosa que sabe de lo que habla. Y sí, me gusta escribir cosas reales, cotidianas y personajes con los que el lector pueda identificarse sin problemas. Yo, es que no me identifico con El Hobbitt, lo siento. Me gustan las viejas leyendas y las sagas escandinavas con todo su imaginario y su mitología, eso sí. Y aguanté la saga Harry Potter porque su autora supo dotar a sus personajes de cualidades muy humanas… si no, ni de broma. En un futuro quiero adentrarme en la novela histórica porque soy historiadora, pero por eso mismo también me impone muchísimo respeto; y como historiadora deploro que haya tanta gente escribiendo “novela histórica” sin tener ni repajolera idea de lo que habla. Cuando lo haga quiero hacerlo bien, sintiéndome muy segura del terreno que piso y sobre todo teniendo en cuenta que el listón está muy alto, no se trata de complacer a mi madre ni a mi vecina, que poco o nada saben de Historia, sino a los profesionales: los investigadores, los catedráticos. Ellos serán los que avalen mi trabajo.


9º Al igual que los directores de cine deben ver mucho cine para su evolución creativa personal ¿los escritores deben leer mucho?

Por supuesto, pero sin fantasmadas. Considero que leer mucho es leer un libro a la semana. Porque no se trata de leer rápido ni en diagonal y no enterarte de la Misa la mitad, sino leer con calma, captando todos los detalles, los matices de la historia y descubriendo el mensaje del autor, porque siempre hay un mensaje aunque no siempre se manifiesta claramente. El otro día leí a alguien en un muro de Facebook presumiendo de haber leído más de 200 libros en un año. ¡Por Dios, no me vaciles! Y no es tanto leer mucho, como leer bueno y leer de todo. Como los alimentos, no por comer más, comes mejor.

10º ¿Es fácil llega al lector si no se dispone de una editorial que respalde al autor?

Hoy sí. Relativamente. Hace 7 años, cuando publiqué NSD, te hubiera dicho: es imposible. Hoy existe algo llamado Amazon, que aunque no me convence al 100%, debo reconocer que está ayudando a mucha gente a darse a conocer. Y eso es positivo. Lo negativo es que, al no haber filtros que separen el grano de la paja, también hay mucha gente publicando cosas infumables, ilegibles. Y al final, con esto, pagamos justos por pecadores. Y otra cosa muy negativa de Amazon es que la gente se mal acostumbra a pagar muy poco por la obra del autor. Señores, no vendan sus obras diciendo genialidades como: “Ahora ya puedes tener mi obra por menos de lo que cuesta un café”. Porque no es lo mismo preparar un café que escribir una novela; ni siquiera la peor de las novelas se escribe en menos de 6 meses. Una cosa es el marketing agresivo, y otra muy distinta tomarle el pelo a la gente.

11º ¿A qué escritores sigues o admiras?

Extranjeros: Marian Keyes y Ken Follett. Españoles: Nieves Hidalgo y Mar Carrión. Clásicos: Ovidio y Pérez Galdós.

12º ¿Cuando escribes necesitas de algún lugar en especial o manía? Se lo preguntamos a la mayoría de escritores.

No soy maniática ni escrupulosa ni tiquismiquis ni tocacojones. Soy muy simple. Quiero tranquilidad, silencio y una botella de agua fría porque padezco de sed crónica.


13º ¿En estos tiempos de crisis los escritores pueden subsistir con los libros?

Ya me gustaría a mí. Sinceramente, pienso que los escritores que ganan un pastón con sus best-sellers sí deberían poder vivir, eso sí modestamente, con lo que ganan con la venta de sus libros sin más sueldos ni pluriempleo ni porras en vinagre. Pero ocurre que el éxito y la fama te llevan a excesos de todo tipo y, claro, llevar ese tren de vida sí sale caro. Vivir como vivo yo, no; pero si te pasas la vida de farra en farra, en locales VIP, y despilfarrando un día sí y otro también, pues claro que necesitas el pluriempleo y que toque la Bonoloto también, ¿por qué no? Cuanto más, mejor.

14º ¿Estás en algún libro nuevo o proyecto futuro?

Pues sí, estoy con la secuela de LE, que aún no tiene título oficial, llamémosla por el momento NLEEM; una comedia de enredos protagonizada por Gillian, una de las narradoras de LE, y su pareja. Si tuviera que describir su esencia, me bastan dos palabras: fresca y luminosa. Tengo intención de acabarla a tiempo de llevarla a la FLM en junio. Y sí, quiero LO MEJOR para ella. También tengo entre ceja y ceja una saga juvenil romántica ambientada en Madrid y en la actualidad. Ahora mismo el cuerpo me pide risa, comedia; ya hemos llorado bastante.

15º ¿Qué le pides al futuro?

Fama y fortuna; llámame materialista, llámame superficial. Cualquier cosa menos hipócrita.


Preguntas rápidas:

Una ciudad: Londres.
Una sensación: Cualquiera que vaya acompañada de música.
Un color: Negro.
Un olor: a Mar.
Miedo a: la mediocridad y el conformismo.
Animal preferido: Si tuviera mucho dinero, una serpiente. Venenosa, por supuesto.
No te gusta que: Me manipulen emocionalmente.
Te gusta que: Me cuenten buenas historias.
Admiras a: la gente que llega a lo más alto por méritos propios, llámame ambiciosa.
Nunca pudiste: entender a la gente que se conforma con lo primero que llega a su vida.
Crees en vida extraterrestre: NO.
Un libro: Pues mira, el que leo ahora mismo: Pídeme lo que quieras, de Megan Maxwell; me estoy divirtiendo como una enana, y eso sólo ya basta para ponerlo entre mis imprescindibles.
Un momento: Ver y tener Lealtades enfrentadas en mis manos; mirarla, tocarla, sentirla.
Una comida: Cualquiera con chocolate.
Un lugar para visitar: Vietnam.
Una película: Match Point, de Woody Allen.
Un actor: Jonathan Rhys Meyers.
Una actriz: Charlize Theron.
Una canción favorita: Your body, de Christina Aguilera.
Una manía: No soy maniática, ya te lo he dicho antes.
Un deseo: Ser feliz.

                   
                          FACEBOOK DE JULIA ORTEGA

                           http://juliaortega.jimdo.com
                  http://lealtadesenfrentadas.blogspot.com


2 comentarios:

  1. Una entrevista en profundidad que ayuda a conocerte mejor. Muy interesante!

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  2. en manía: poner malos comentarios en las novelas de los demás. Esa es la verdadera Julia Ortega

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